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viernes, 12 de febrero de 2010

¿Era Mozart tan infantil como aparece en Amadeus?

El famoso Canon del que hablo, no lo puedo colocar, pero pongo el enlace:

Abajo del vídeo viene la letra en inglés:



¿Era Mozart tan infantil como aparece en Amadeus ? Esa risa desquiciante, esa manera de comportarse... ¿Tienen visos de realidad?

Veamos : . En 1885, el neurólogo francés Gilles de la Tourette describió un síndrome al que luego dio nombre y lo define como “una afectación nerviosa caracterizada por descoordinación motriz acompañada de ecolalia y coprolalia” (la segunda es una tendencia patológica a proferir obscenidades, sonidos, movimientos y frases inapropiadas. y la ecolalia repetir lo que dicen los demás, incluso puede parecer que se hace de forma burlesca).

En el Congreso Mundial de Neurología de Viena, celebrado en 1985, se consideró que Mozart fue un caso arquetípico del mismo.

Pero ¿en qué consiste este síndrome? Es la enfermedad de los "tics" y se puede acompañar de otra serie de síntomas - con frecuencia, también hiperactividad - que pueden llegan a producir una enfermedad grave, más no en todo el mundo, pues existen distintos grados de la afección. La causa es una lesión o disfunción de los núcleos basales del cerebro. También lo padecía André Malraux.

De la estancia de Mozart en Londres, a los ocho años cuando escribió su primera sínfoníaK-17”, hay testimonios de que hacía muecas con frecuencia, tableteaba con las manos sobre cualquier superficie y movía las piernas continuamente cuando estaba sentado. En la película Amadeus , esa especie de risa tonta que tiene Mozart sería un "tic fónico". Se conservan muchas cartas de Mozart. Pues bien, en una parte de ellas se encuentran términos malsonantes como caca, pis, culo, etc., y por tanto, su "coprolalia" que además es referida por múltiples escritos de amigos durante su estancia en Viena, estando además acompañadas de irritabilidad.

Decía su cuñado Lange que cuando estaba ocupado con un trabajo importante, no sólo hablaba confusa y desconectadamente sino que aumentaban las muecas y gestos extraños y que no podía comprender cómo existía un neto contraste entre las divinas ideas de su música y aquellas explosiones de vulgar chabacanería

Como colofón compuso un canon bajo el título de Lámeme el trasero con esmero.

jueves, 14 de enero de 2010

Mozart versus Salieri, el mito y la realidad

En la foto se puede ver cómo, ya maduros, Salieri y Mozart se llevaban estupendamente...

Todo parte de un librito de Pushkin, Mozart y Salieri (1830), un estudio sobre la envidia, que se basaba en el entonces muy difundido rumor del envenenamiento -del que el mismo Mozart se había creído víctima-, en él se inspiró el compositor Rimski-Kórsakov para hacer una ópera de nombre .Mozart y Salieri.

Pushkin imagina en dos escenas los tormentos de Salieri y la cita mortal en que le administra el veneno a su rival. Mozart, sin embargo, redime a Salieri, al considerarle amigo e igual: "Era un genio... Y el genio y la maldad no casan entre ellos". Pero en cuanto a Salieri, prepondera la imagen del artista insignificante, corroído por la envidia, que pinta Pushkin del que realmente fue exitoso músico de la corte ( con muchas más representaciones de sus obras que Mozart en la época ), repercutió no poco en los biógrafos posteriores e influyó en la oscarizada película de Milos Forman.

Ahora se sabe que casi seguro no fue envenenado: Según los testimonios de la época, la enfermedad de Mozart, con fiebre alta, dolor de cabeza, erupciones cutáneas, dolor e hinchazón en brazos y piernas, fue repentina. El compositor seguía estando lúcido, pero de mal humor. Se sabe que el simple canto de su canario empezó a causarle irritación, un síntoma de la fiebre reumática. Mozart sufrió vómitos y diarreas. Su cuerpo llegó a estar tan hinchado que no podía ponerse la ropa y necesitaba ayuda para levantarse de la cama. Finalmente, empezó a delirar, entró en coma y murió.

Actualmente se han descartado las enfermedades del riñón y el hígado porque Mozart seguía teniendo las facultades mentales intactas. Su piel se puso amarilla, síntoma de una ictericia. Los problemas gastrointestinales y la retención de fluidos, con la típica hinchazón del cuerpo, pueden atribuirse perfectamente a las fiebres reumáticas.

Sin embargo, la ciencia medica de la época no tenia los medios de hoy en día. La muerte a edad temprana perpetuó el mito del envenenamiento.

En lo tocante a la rivalidad, alrededor de 1790 Mozart, entonces en la cúspide de la fama, acusa a Salieri, de plagio y de querer atentar contra su vida. Según el historiador Alexander Wheelock Thayer las sospechas de Mozart podrían tener origen en un episodio ocurrido diez años antes, cuando Mozart vio cómo Salieri le quitaba el puesto de profesor de música de la princesa de Württemberg. El año siguiente, Mozart no consiguió ni siquiera el puesto de profesor de piano de la princesa.

Cuando la ópera de Mozart Las Bodas de Fígaro tuvo en principio un juicio negativo tanto del público como del propio emperador, el compositor acusó a Salieri del fracaso y de haber boicoteado el estreno ("Salieri y sus acólitos moverían cielo y tierra con tal de hacerlo caer", comentará el padre de Mozart, Leopold, refiriéndose al primer fracaso de su hijo, fracaso sólo temporal, como demostrará más adelante el éxito de esta ópera). Pero en aquella época Salieri estaba ocupado en Francia con la representación de su ópera Les Horaces, lo que nos hace dudar sobre las posibilidades que habría tenido de decidir a esa distancia el éxito o el fracaso de una ópera.

Siguiendo a
Thayer, una confirmación indirecta de hasta qué punto esta disputa entre Mozart y Salieri pudo haber sido algo artificialmente montado está en el hecho de que cuando en 1788 éste es nombrado Kapellmeister, en lugar de proponer para la ocasión una de sus óperas prefirió reeditar Las Bodas de Fígaro.